El presidente de Letonia, Edgar Rinkevics, admitió durante una rueda de prensa este miércoles que el dron que cayó en el territorio de su país era ucraniano.
"Con la información de la que disponemos actualmente, podemos confirmar que se trataba de un dron ucraniano que cayó en territorio de Letonia. Al parecer, formaba parte de una operación coordinada de Ucrania contra objetivos rusos", dijo.
El aparato ingresó en el espacio aéreo letón la madrugada del 25 de marzo y cayó en una zona boscosa del municipio de Kraslava, "a unos 10–15 km de la frontera".
Por su parte, la primera ministra de Letonia, Evika Silina, señaló que "en la noche del domingo al lunes hubo un caso similar en Lituania", al precisar que "se trató igualmente de un dron ucraniano que entró en territorio lituano".

"En este momento también está claro que, al parecer, un dron ucraniano impactó en territorio estonio en la chimenea de una central eléctrica local", agregó.
Impacto de dron en Estonia
La madrugada del miércoles, varios drones ucranianos atravesaron el espacio aéreo de Estonia, tras lo cual se emitió una alerta nacional. Uno de ellos impactó contra la chimenea de la central eléctrica de Auvere, confirmaron las autoridades del país báltico.
El director general del Servicio de Seguridad Interna de Estonia, Margo Palloson, declaró que el dron entró en el espacio aéreo nacional a las 3:43 (hora local) y "un par de minutos después, impactó contra la chimenea de Auvere, situada a unos dos kilómetros de la frontera, produciéndose una explosión".

"También consideramos que se trata de un dron ucraniano que se desvió de su ruta", agregó. Además, señaló que "una primera inspección de los restos del dron indica que, efectivamente, se trata de un dron de origen ucraniano".
Por su parte, el primer ministro estonio, Kristen Michal, afirmó que los drones que entraron en el espacio aéreo del país formaban parte de "tres grandes oleadas" de ataques del régimen de Kiev contra los puertos rusos de Primorsk y de Ust-Luga, situados en el noroeste de Rusia, en la costa del golfo de Finlandia.
"Esos dos puertos, Primorsk y Ust-Luga, son los lugares desde donde Rusia exporta principalmente sus recursos energéticos y por donde circulan sus mercancías", justificó el ataque.
Michal estimó que en el ataque Ucrania utilizó "alrededor de un centenar de drones" y admitió que algunos llegaron al lado estonio. En una publicación aparte en X, subrayó que el aparato que impactó contra la central eléctrica "no iba dirigido contra" Estonia.
Lituania
Otro dron cayó y explotó la noche del lunes en un lago del distrito de Varena, en el sur de Lituania. La primera ministra del país, Inga Ruginiene, confirmó al día siguiente que se trataba de un vehículo aéreo no tripulado lanzado por las fuerzas del régimen de Kiev.
Lietuvas Varēnas rajonā nograndis sprādziens. Notikuma vietā strādā apjomīgs skaits operatīvo dienestu.https://t.co/ETc92iM3TR
— Rihards Vālands (@rihards_valands) March 23, 2026
"El dron que cruzó nuestro espacio aéreo y entró en el distrito de Varena era un dron ucraniano y está relacionado con la operación que los ucranianos estaban llevando a cabo esa noche, dirigida contra Rusia", recogen sus declaraciones medios locales.
Por su parte, el ministro de Defensa lituano, Robertas Kaunas, dijo que "es uno de los drones de una oleada que atacó el puerto de Primorsk". Además, agregó que "volaba por debajo de lo que parece ser una altitud de 300 metros", por lo que los radares no lo detectaron.
Reacción de Moscú
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, comentó este jueves los impactos de drones ucranianos en los tres países bálticos —los aliados más acérrimos de Ucrania— y afirmó que "el régimen de Kiev es bien conocido por utilizar los oleoductos y gasoductos como arma para intimidar a los países miembros de la Unión Europea" y que, "por supuesto, también puede utilizar en secreto a otros países de la UE y de la OTAN para sus intereses criminales".
Peskov aseguró que los servicios competentes y las Fuerzas Armadas de Rusia "siguen con la máxima atención todas las circunstancias relacionadas con el lanzamiento de todos los drones ucranianos" y toman las medidas correspondientes.
"Y lo principal es que continuamos con la operación militar especial para reducir al mínimo la capacidad del régimen de Kiev de seguir llevando a cabo esta actividad criminal y terrorista", destacó.
- En las horas posteriores a los impactos de drones en los países bálticos, los primeros reportes sugirieron que se trataba de drones rusos: una narrativa que promueven las capitales europeas mediante una serie de acusaciones iniciadas a mediados de septiembre, cuando varios países reportaron incidentes con vehículos aéreos no tripulados no identificados.
- Así, Polonia y Estonia se apresuraron a acusar a Rusia de violar su espacio aéreo con drones y aviones, respectivamente, sin proporcionar evidencias. Varsovia incluso amenazó con derribar cualquier avión o misil ruso que entre en su espacio aéreo.
- A su vez, el presidente Vladímir Putin afirmó en pasado octubre que las élites gobernantes de Europa continúan sumidas en la histeria de que "la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina". Cuestionó que la mayoría de los ciudadanos europeos no comprende por qué debe temer tanto a Rusia o sacrificar sus propios intereses y adoptar políticas que claramente los perjudican para confrontar al país euroasiático.


