Cómo los ataques de Kiev a instalaciones gasísticas rusas amenazan al mercado mundial

El hecho de que Ucrania haya golpeado con drones precisamente estaciones de compresión pone de relieve su deseo de dejar los gasoductos TurkStream y Blue Stream fuera de servicio durante mucho tiempo, señalan expertos.

La empresa Gazprom informó esta semana que Ucrania había intentado en varias ocasiones atacar tres estaciones de compresión que forman parte de la infraestructura energética crítica y que garantizan los suministros de gas a través de los gasoductos TurkStream y Blue Stream. Desde finales de febrero, las instalaciones de Gazprom en el sur de Rusia han sido objeto de más de 10 ataques del régimen de Kiev.

A finales de enero, Ucrania detuvo el tránsito de combustible por el oleoducto Druzhba, dejando a Eslovaquia y Hungría sin petróleo ruso debido a supuestos daños en las instalaciones del oeste del país tras presuntos ataques rusos. Ahora el régimen de Kiev pretende cortar el último vínculo directo de Rusia con la Unión Europea, al atacar la infraestructura de los gasoductos TurkStream y Blue Stream. Según expertos, el hecho de que Ucrania haya golpeado con drones precisamente estaciones de compresión pone de relieve su deseo de dejar los gasoductos fuera de servicio durante mucho tiempo.

"Un ataque contra las estaciones de compresión es más peligroso que un ataque contra un tubo, sobre todo en el tramo terrestre, porque en las estaciones de compresión se instalan turbinas de gas que se fabrican por encargo y no están en los depósitos", indicó Ígor Yushkov, experto de la Universidad Financiera del Gobierno de Rusia, y agregó que un tramo terrestre de tubería puede sustituirse en unos días, mientras que la reparación de una estación de compresión de gas llevaría meses.

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Los intentos de Ucrania de dejar fuera de servicio los gasoductos, no obstante, pueden tener consecuencias negativas no solamente para Turquía y los consumidores europeos, sino también para el propio Kiev y, en general, para todo el mercado mundial gasístico, especialmente en el medio del conflicto en Oriente Medio, desencadenado tras la agresión israelí-estadounidense contra Irán, que provocó, entre otras repercusiones económicas, el cierre del estrecho de Ormuz.

Principales afectados

De acuerdo con datos citados, Turquía, en caso de que de detengan TurkStream y Blue Stream, perdería unos 20.000 millones de metros cúbicos de gas, la misma cantidad que Rusia suministró al país por gasoductos en 2025, representando así un 40 % de todos los envíos de gas a la nación. Ankara no es capaz de sustituir los volúmenes de gas ruso, ya que otros suministradores, como Irán o Azerbaiyán, no disponen de la posibilidad de aumentar las cantidades de suministros.

De igual modo, se verían afectadas Eslovaquia, Hungría y Serbia, que compran gas a través de TurkStream. "Si TurkStream no funciona, sencillamente no es posible abastecer a Hungría de gas natural de forma segura ni desde el punto de vista geográfico ni físico. Por lo tanto, el bloqueo petrolero de Ucrania y su ataque contra TurkStream constituyen un ataque muy duro y muy grave contra la soberanía de Hungría", declaró el ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto.

Asimismo, esto afectaría a toda la Unión Europea (UE), ya que no solo conllevaría el déficit de gas en determinados países, sino que intensificaría la escasez general en el bloque comunitario, explicó Alexánder Frolov, subdirector general del Instituto Nacional de Energía. Agregó que Ucrania se verá perjudicada por sus propias acciones, puesto que recibe de sus vecinos gas, que es ruso por su origen.

"Sin embargo, sería un error suponer que los intereses de Ucrania coinciden con los intereses de dirigentes ucranianos. La interrupción de suministros a Ucrania golpeará a los consumidores ucranianos, en primer lugar, a la industria", acentuó el experto. 

No obstante, la interrupción de los suministros de gas ruso por gasoducto a Europa no perjudicaría solo a Turquía y a Europa, sino también al mercado global. Según Alexánder Frolov, dado que el déficit de gas irá aumentando en determinadas regiones del mundo, esto conducirá a intentos de sustituirlo por carbón, lo que impulsará aún más los precios de este combustible.

El presidente ruso, Vladímir Putin, aseveró que los servicios de inteligencia del país tenían información sobre preparativos del régimen de Kiev para volar estos dos importantes gasoductos y calificó de "bastante agresivo" y "peligroso" el comportamiento de Ucrania. Moscú ha informado en varias ocasiones a Ankara de los planes del régimen ucraniano para llevar a cabo actos de sabotaje en la infraestructura de los mencionados gasoductos.

Por su parte, Eslovaquia y Hungría acusan a Vladímir Zelenski de chantaje político, insistiendo en su independencia energética, y suspendieron los suministros de diésel a Ucrania, en respuesta a la interrupción del paso de crudo a través del oleoducto Druzhba.

¿Qué es el TurkStream y por qué es tan importante?